Bueno, pues el nuevo IVA ya está aquí, lo que significa que las reglas de juego cambian en mitad de la partida para pymes, autónomos y emprendedores. En las últimas semanas hemos ido informando de los cambios que se iban a aplicar a partir del 1 de septiembre, no sólo en materia de IVA, sino de otras partidas como las retenciones en el IRPF o el recargo de equivalencia. Si eres un lector asiduo de este blog sabrás que existen varias estrategias que puedes adoptar para gestionar este aumento impositivo atendiendo a las necesidades específicas de tu empresa.
Pero resulta que cuando se produce un cambio de reglas como la que acaba de aplicarse no sólo hay que mirar qué relación puede tener en los precios de tu producto y los efectos que genere entre tus clientes. También es preciso tener en cuenta planificar tus flujos de caja a la hora de establecer plazos de cobro a clientes y de pago a proveedores. ¿Y esto qué significa? Pues que además de pagar más caros determinados productos, tendrás que seguir adelantando el pago del IVA en las liquidaciones trimestrales a pesar de no haber cobrado la factura correspondiente. Dicho de otra manera, que tus problemas con los impagados pueden ser mayores. Y entre que tú vas a necesitar acelerar los períodos de cobro a tus clientes, y que éstos quizás tengan que dilatarlos debido a la subida del impuesto, se puede producir un desajuste en los flujos de caja que te deje fuera de la partida.
De ahí que sea recomendable fijar un nuevo calendario de pago a proveedores y cobro a clientes que equilibre las cuentas y evite que la subida del IVA se convierta en una partida de dados. Imagínate que tienes que pagar a un proveedor en 15 días, pero resulta que el cliente al que le has vendido tu producto no te paga hasta pasado un mes, y para darle más intriga al asunto en unos días debes hacer frente al período de liquidación del IVA. Todos los esfuerzos que hayas hecho en analizar cuál es la mejor manera de repercutir la subida del IVA en tus precios puede que no sirvan de nada si a la hora de cobrar y pagar no has tenido en cuenta los efectos de un posible desajuste para tu caja.
Evidentemente, en el ámbito de la pyme es muy difícil estar atento a todos y cada uno de los escenarios que se presentan cuando se cambian las reglas del juego en mitad de la partida. Por eso desde Contygo apostamos por la figura de un tutor que realice de manera personalizada un seguimiento de tus estados financieros y sepa anticiparse a la jugada.








