Por Carlos Ruiz Tapiador (http//es.linkedin.com/in/carlostapiador)
En España mueren el 85% de las nuevas empresas con proyectos emprendedores, en los primeros 3 años de vida. Y ese, es un coste de oportunidad que no se puede permitir ni el emprendedor que fracasa, ni el Estado Español.
Cualquier actividad emprendedora, por sencilla que parezca, requiere de unos conocimientos iniciales que son determinantes para el éxito del proyecto. En general, es muy habitual ver cómo muchos emprendedores inician un proyecto donde la finalidad es, básicamente, la autocontratación. Vivir de ello. Pero aún así, aunque el proyecto sea sencillo, o cortoplacista, requiere de ciertos conocimientos, de Corporate, de desarrollo de negocio, estratégicos, de Marketing, etc. Y para aquellos proyectos que incorporan Innovación o Invención en el modelo de negocio, la necesidad de conocimientos, previos y posteriores a emprender, es mucho mayor.
Pero, hoy, aquel que piensa en emprender, intenta incorporar ideas innovadoras. Aunque se trate de un negocio sencillo en su ejecución.
Y algo muy importante, y que todo el que emprenda debe tener en consideración:
En cualquier proyecto de Innovación, intervienen 3 figuras perfectamente definidas: El Innovador, el Emprendedor y el Empresario (o gestor).
El Innovador es la persona que tiene la idea del proyecto, el ingenio, el que determina la visión en su primer estadio. Pero, con frecuencia, o no tiene espíritu emprendedor, o no tiene los conocimientos necesarios y suficientes para poner el proyecto en marcha con garantías futuras de éxito.
Algunas veces, nos hemos encontrado con Innovadores a los que ofrecemos consultoría en la gestión de la innovación para que puedan llevar sus proyectos adelante, ayudándoles en todas las fases previas del emprendimiento, pero no están dispuestos a abandonar su puesto de trabajo actual para liderar sus propios proyectos, o no están dispuestos a apostar de forma decidida su propio dinero. En definitiva, el innovador, en general, no siempre tiene espíritu emprendedor.
El innovador suele estar solo, y sentirse solo. Necesita un equipo de personas que le acompañen, que le complementen, y que le ayuden desde los inicios a definir la estrategia, el ámbito, el vehículo, y los diferenciadores para el desarrollo de su producto o servicio.
Para que tenga posibilidades de éxito debe pensar en grande. Y para hacerlo, necesita alguien con conocimientos de diversas materias, mas allá del ingenio, de la naturaleza de su invención o innovación.
Y ese el Emprendedor. El que toma un proyecto, propio o ajeno, y lo convierte en una realidad empresarial. El emprendedor cuenta con los conocimientos necesarios de marketing, desarrollo de negocio, planificación estratégica, corporate, planificación financiera, etc, para poder arrancar un proyecto con las mayores posibilidades de éxito. Es el Emprendedor quien lidera el proyecto, quien identifica a sus stakeholders, quien selecciona el equipo necesario, quien define los requerimientos, quien diseña el Plan del Proyecto. Desde que es una mera idea, hasta que adquiere forma empresarial. Y lo dirige desde la fase inicial, durante su puesta en marcha y hasta que, finalmente, deja de ser una start-up.
Y ese es el momento de gestionar profesionalmente, de ser un Empresario.
Esta persona es la que debe gestionar la empresa desde la fase “semilla” en adelante. Es una característica, también emprendedora, pero que dispone de los conocimientos necesarios de gestión empresarial para establecer los mecanismos de control, identificación de indicadores, definición de cuadro de mando, diagnóstico y medición, que permiten una toma de decisiones eficiente, a partir de Estados Financieros actualizados y disponibles permanentemente.
El Empresario gestiona recursos, y persigue los objetivos de la empresa, cumpliendo el Plan Estratégico que se haya definido por el órgano de administración.
Cada una de estas tres personas, o personalidades, es imprescindible en un proyecto emprendedor de innovación.
Ocasionalmente, en una misma persona pueden coincidir 2 de estas figuras, normalmente la del emprendedor, y la del empresario. Y rara vez, las tres.
Es fundamental que cada uno sepa quien es en un proyecto emprendedor. Y que busque y encuentre la ayuda necesaria que le complemente, y que le acompañe, en las figuras que no se corresponden con su perfil.
Los proyectos que incorporen invención o innovación NO deben fracasar. Y el primero que debe valorar la importancia del proyecto es el INNOVADOR. Es su responsabilidad buscar a un emprendedor que participe activamente, que se ilusione y se involucre, y que lidere el proyecto, y que lo transforme en una realidad con altas posibilidades de permanencia.
Emprender, pensando en que uno puede asumir todas las tareas y todos los roles, conducirá indefectiblemente al fracaso.
Por Carlos Ruiz Tapiador (http//es.linkedin.com/in/carlostapiador)
En España mueren el 85% de las nuevas empresas con proyectos emprendedores, en los primeros 3 años de vida. Y ese, es un coste de oportunidad que no se puede permitir ni el emprendedor que fracasa, ni el Estado Español.
Cualquier actividad emprendedora, por sencilla que parezca, requiere de unos conocimientos iniciales que son determinantes para el éxito del proyecto. En general, es muy habitual ver cómo muchos emprendedores inician un proyecto donde la finalidad es, básicamente, la autocontratación. Vivir de ello. Pero aún así, aunque el proyecto sea sencillo, o cortoplacista, requiere de ciertos conocimientos, de Corporate, de desarrollo de negocio, estratégicos, de Marketing, etc. Y para aquellos proyectos que incorporan Innovación o Invención en el modelo de negocio, la necesidad de conocimientos, previos y posteriores a emprender, es mucho mayor.
Pero, hoy, aquel que piensa en emprender, intenta incorporar ideas innovadoras. Aunque se trate de un negocio sencillo en su ejecución.
Y algo muy importante, y que todo el que emprenda debe tener en consideración:
En cualquier proyecto de Innovación, intervienen 3 figuras perfectamente definidas: El Innovador, el Emprendedor y el Empresario (o gestor).
El Innovador es la persona que tiene la idea del proyecto, el ingenio, el que determina la visión en su primer estadio. Pero, con frecuencia, o no tiene espíritu emprendedor, o no tiene los conocimientos necesarios y suficientes para poner el proyecto en marcha con garantías futuras de éxito.
Algunas veces, nos hemos encontrado con Innovadores a los que ofrecemos consultoría en la gestión de la innovación para que puedan llevar sus proyectos adelante, ayudándoles en todas las fases previas del emprendimiento, pero no están dispuestos a abandonar su puesto de trabajo actual para liderar sus propios proyectos, o no están dispuestos a apostar de forma decidida su propio dinero. En definitiva, el innovador, en general, no siempre tiene espíritu emprendedor.
El innovador suele estar solo, y sentirse solo. Necesita un equipo de personas que le acompañen, que le complementen, y que le ayuden desde los inicios a definir la estrategia, el ámbito, el vehículo, y los diferenciadores para el desarrollo de su producto o servicio.
Para que tenga posibilidades de éxito debe pensar en grande. Y para hacerlo, necesita alguien con conocimientos de diversas materias, mas allá del ingenio, de la naturaleza de su invención o innovación.
Y ese el Emprendedor. El que toma un proyecto, propio o ajeno, y lo convierte en una realidad empresarial. El emprendedor cuenta con los conocimientos necesarios de marketing, desarrollo de negocio, planificación estratégica, corporate, planificación financiera, etc, para poder arrancar un proyecto con las mayores posibilidades de éxito. Es el Emprendedor quien lidera el proyecto, quien identifica a sus stakeholders, quien selecciona el equipo necesario, quien define los requerimientos, quien diseña el Plan del Proyecto. Desde que es una mera idea, hasta que adquiere forma empresarial. Y lo dirige desde la fase inicial, durante su puesta en marcha y hasta que, finalmente, deja de ser una start-up.
Y ese es el momento de gestionar profesionalmente, de ser un Empresario.
Esta persona es la que debe gestionar la empresa desde la fase “semilla” en adelante. Es una característica, también emprendedora, pero que dispone de los conocimientos necesarios de gestión empresarial para establecer los mecanismos de control, identificación de indicadores, definición de cuadro de mando, diagnóstico y medición, que permiten una toma de decisiones eficiente, a partir de Estados Financieros actualizados y disponibles permanentemente.
El Empresario gestiona recursos, y persigue los objetivos de la empresa, cumpliendo el Plan Estratégico que se haya definido por el órgano de administración.
Cada una de estas tres personas, o personalidades, es imprescindible en un proyecto emprendedor de innovación.
Ocasionalmente, en una misma persona pueden coincidir 2 de estas figuras, normalmente la del emprendedor, y la del empresario. Y rara vez, las tres.
Es fundamental que cada uno sepa quien es en un proyecto emprendedor. Y que busque y encuentre la ayuda necesaria que le complemente, y que le acompañe, en las figuras que no se corresponden con su perfil.
Los proyectos que incorporen invención o innovación NO deben fracasar. Y el primero que debe valorar la importancia del proyecto es el INNOVADOR. Es su responsabilidad buscar a un emprendedor que participe activamente, que se ilusione y se involucre, y que lidere el proyecto, y que lo transforme en una realidad con altas posibilidades de permanencia.
Emprender, pensando en que uno puede asumir todas las tareas y todos los roles, conducirá indefectiblemente al fracaso.