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Lecciones para emprendedores de la LigaBBVA de fútbol

Coincidiendo con la vuelta al cole, muchos emprendedores aprovechan el final del verano para iniciar un nuevo curso con proyectos renovados, líneas de negocio o simplemente poner en marcha esas ideas que llevan tiempo barruntando. Hay búsqueda de rondas de financiación, necesidades de incorporar nuevos talentos a la empresas, objetivos ambiciosos en el horizonte… Vamos, como los equipos de fútbol que se han preparado durante la pretemporada para afrontar una nueva campaña con flamantes fichajes, nuevos técnicos en el banquillo o fichajes de relumbrón. Y lo cierto es que existe un paralelismo entre el emprendimiento y la LigaBBVA de fútbol. De hecho, observando el inicio de la competición liguera se pueden extraer algunas lecciones de management que aplicar a esos proyectos de negocio que estás pensando poner en marcha a la vuelta de las vacaciones.

1- No te dejes entusiasmar por las victorias iniciales

Cada año siempre hay un equipo de los denominados “de la zona baja” que comienza la Liga en los primeros puestos de la tabla. Le pasó al Getafe, al Osasuna, al Levante, al Betis… Y al rebufo de su buen hacer en las primeras jornadas surgen las especulaciones: ¿Terminará metiéndose en Champions? ¿Podría ganar la Liga? Dejarse llevar por ese optimismo inicial puede generar un exceso de confianza que relaje las exigencias de trabajo. Por eso no es bueno lanzar las campanas al vuelo si los primeros datos de ventas superan con crece las expectativas. Quizás se deba a circunstancias coyunturales. Analiza qué es lo que te está haciendo ganar en lugar de regodearte con las cifras.

2- No todos los equipos pueden ganar la Liga

Vale, es cierto que todos juegan con las mismas reglas, que en el fútbol no hay nada decidido hasta que pite el árbitro y que un gol puede cambiarlo todo, pero el potencial de los equipos que compiten no es el mismo. En cada sector de actividad económica siempre va a haber un grupo de rivales de batir. Empresas cuyo músculo financiero, capacidad logística o presupuesto de marketing supera con creces al resto. Antes de lanzarte al mercado examina a la competencia para saber quiénes son tus rivales.

3- Céntrate en un objetivo acorde con tus posibilidades

Del punto anterior se deriva que, ya que no todas las empresas pueden ganar la Liga y ser líderes de ventas, lo mejor es que te centres en un objetivo concreto acorde con tus recursos y generes estrategias en torno a éste. Entrar en Champions, clasificarte para disputar la Europa League, llegar lo más lejos posible en la Copa del Rey, asegurar la permanencia…

4- Innova: los equipos que salen a empatar terminan perdiendo

Es una regla no escrita en el fútbol. Normalmente aquellos equipos que basan su estrategia en el conservadurismo son los que menos éxitos tienen. En el mundo de la empresa sucede algo similar. Si tu estrategia se centra en no hacer nada más que replegarte y sobrevivir a la crisis sin arriesgar nada, es probable que pierdas muchos puntos con respecto a tus competidores. De ahí la necesidad de innovar.

5- Conoce a tu plantilla y en qué posiciones pueden jugar tus futbolistas

Una de las principales causas de éxito en las empresas está en los recursos humanos. Por eso es imprescindible saber quiénes son los mejores jugadores de tu plantilla y qué papel cumplen en el esquema de juego. Si no sabes qué empleados pueden servirte para organizar el juego o para rematar de cabeza, es imposible que aciertes con la alineación y la táctica a utilizar durante el partido.

6- Ve partido a partido con un proyecto escalable

Ganar 6-0 en la primera jornada de Liga no te va a asegurar una plaza en la Champions League. Los títulos se ganan jornada a jornada. Por eso en tu negocio es preciso que elabores una estrategia escalable, desarrollando tu plan de negocio por etapas: qué cifra de ventas debes alcanzar en la primera vuelta, cuántos clientes tienes que haber firmado en seis meses, en qué posición del mercado quieres estar en un año… Recuerda que lo importante es llegar fresco y con opciones de victoria a final de temporada, y eso se hace con una buena planificación.

7- No comprometas el futuro de tu club con fichajes que no puedes pagar

Muchos clubes de la LigaBBVA atraviesan graves problemas económicos debido a su mala gestión durante los años de bonanza económica. Fijarse objetivos muy por encima de sus posibilidades reales, hipotecarse con créditos para fichar a jugadores que no podían pagar y no poner freno a la deuda han sido su grandes errores. De ahí el riesgo de confiarse en exceso. Si no has cerrado una venta no comprometas el dinero que pretendes obtener por ella.

El síndrome del emprendedor enamorado

Estar enamorado puede ser una de las sensaciones más maravillosas del mundo, pero también tiene sus riesgos. Por ejemplo: se corre el riesgo de perder la noción de la realidad y vivir en un mundo paralelo. De ahí que, aunque tu pareja se dedique al tráfico de armas, vista con pantalón de chándal, calcetines blancos y zapatos castellanos, y se peine con una cortinilla que tape una prominente calvicie, tú lo veas como un empresario de éxito que se mueve en el mercado de las importaciones y exportaciones, con un look rompedor y un corte de pelo provocativo. El ejemplo puede parecer hilarante, pero trasladado al mundo de los negocios supone una de las causas por las que muchas ideas de negocio terminan en fracaso: sus autores sufren el síndrome del emprendedor enamorado.

¿En qué consiste este síndrome? Básicamente en estar tan enamorado de tu idea, de tus medios de producción, de tu capacidad de negociación con proveedores y clientes y de tu plan de negocio que terminas viendo la realidad de forma distorsionada. Lo que es una fuga de clientes lo interpretas como un público minoritario que no está preparado para tu producto. La ausencia de ventas es simplemente un bache ocasionado por alguna eventualidad ajena. Y los continuos retrasos para cumplir con los contratos cerrados se deben a la mala organización de tus proveedores. O al menos así lo ve quien está tan enamorado de su idea de negocio que es incapaz de aceptar que los costes de producción son tan altos que sólo es rentable con un precio de venta muy por encima del de la competencia, que ha lanzado un producto para el que no existe ninguna demanda o que el plan logístico para la fabricación, montaje y distribución es tan complejo que se tardan meses en satisfacer las compras de los clientes.

Algunos emprendedores están tan enamorados de su idea que llegan a estimar unas previsiones de ventas en su plan de negocio muy alejadas de la realidad. Tanto como para chocarse de bruces contra ella cuando a los pocos meses la caja está vacía y no entra un euro en ella. El emprendedor enamorado piensa que su idea de negocio es perfecta, que ha dado con un océano azul en el mercado y que en poco tiempo habrá ganado tanto dinero que podrá retirarse a vivir de las rentas de su negocio. ¿Cuál es el remedio maś apropiado para combatir este síndrome? Algo tan sencillo como escuchar lo que otros compañeros, emprendedores, inversores, gestores y voces autorizadas de tu sector dicen de tu idea. Algunos de ellos también sufrieron el mismo síndrome en su día y por eso pueden darte la receta para combatirlo. Por ejemplo, Javier Andrés (fundador de Ticketea) cree que a la hora de buscar financiación tienes que pensar en “vivir durante los 18 primeros meses (de tu negocio) con 0 euros de ingresos”.

Asesorarse, pedir opiniones, buscar el apoyo de expertos y de otros emprendedores y, sobre todo, contar con un servicio que siga tu día a día y te ayude en la toma estratégica de decisiones, son los mejores remedios con que puedes contar para evitar el síndrome del emprendedor enamorado, un mal que puede llevar a la ruina hasta a la mejor de las ideas de negocio.

La Eurocopa y el método Del Bosque de gestión empresarial

Ganar 4-0 a Italia en la final de un campeonato de Europa no está al alcance de cualquiera. Proclamarse campeón de la Eurocopa en dos ediciones consecutivas, menos aún. Y si ya le añadimos un Mundial entre medias, la gesta alcanza tintes históricos. El manual de éxito que ha llevado a cabo la selección española hará que en los próximos años entrenadores y equipos de todo el mundo intenten poner en práctica el mismo estilo de juego. Pero el triunfo de España no es sólo un éxito deportivo. El trabajo realizado por el equipo técnico y los jugadores también ha dejado varias lecciones empresariales de las que tu pyme puede aprender.

 

1- Rodearse de talento hace las cosas más fáciles:

La victoria de la selección es un éxito colectivo.De ahí la importancia de saber elegir el talento que mejor se ajusta a los objetivos de la empresa. Si España hubiera acudido a la Eurocopa con la intención de jugar de otra manera, seguramente Vicente Del Bosque habría llamado a otros futbolistas. El primer paso para poner en marcha tu negocio pasa por saber elegir el talento adecuado.

 

2- Tener un plan B ayuda a tomar la decisión adecuada ante los imprevistos:

España salió a jugar en la Eurocopa con un once titular muy definido. Sin embargo, no en todos los partidos le valió este plan inicial para conseguir la victoria, obligando a Vicente Del Bosque a introducir cambios, como sucedió por ejemplo ante Croacia, cuando el seleccionador decidió dar entrada a Jesús Navas quitando a Fernando Torres. Y fue precisamente Navas el autor del gol de la victoria. Cuanto mejor tengas estudiado un plan B, más fácil te será tomar la decisión adecuada.

 

3- El modelo de negocio no depende de las corrientes de opinión:

Si para hacer un plan de negocio has estudiado todas las variables posibles de tu sector, del mercado, de la competencia, de los costes de producción, de las previsiones de ventas y de otros muchos factores, ¿por qué vas a cambiarlo cuando dos amigos te dan una opinión contraria? Esto mismo es lo que ha aplicado Vicente Del Bosque con su modelo de jugar sin un delantero centro fijo. Lejos de sucumbir al ‘debate del 9′ y cambiar las alineaciones por los vaivenes de la prensa, el entrenador se mantuvo fiel al guión que había diseñado tras analizar el mercado de la Eurocopa.

Y tú, ¿ficharías a Del Bosque para gestionar tu negocio?

Ya he montado mi empresa, ¿ahora qué sueldo me pongo?

Suena extraño, pero una de las dudas que acechan a muchos emprendedores a la hora de montar su negocio es la de qué sueldo ponerse una vez que tienen su empresa en marcha. ¿Hay que establecer el mismo salario que el de la media del sector donde va a operar tu negocio? ¿Es mejor cobrar en función de los objetivos variables que vaya consiguiendo tu start-up? ¿El emprendedor solo debe obtener una retribución a partir de los beneficios que genere la actividad? No existe una receta única, ya que todo dependerá de las circunstancias específicas de cada caso, de la situación financiera del emprendedor o de los socios que hayan entrado en el negocio aportando capital. Pero sí existen ciertas recomendaciones que es preciso tener en cuenta.

  • La primera: si sólo confías tus ingresos a los beneficios que de tu empresa, quizás acabes teniendo un problema. A la hora de realizar un plan de negocio, muchos emprendedores dejan la parte de su salario para el final o incluso renuncian a ponerse uno con la esperanza de que a final de año los beneficios que obtenga la empresa sean suficientes como para llevarse un buen pellizco. Esto, sin embargo, puede ser uno de los motivos que te lleven a echar el cierre de forma prematura. Porque hay que tener presente que la mayoría de las empresas apenas consiguen beneficios en sus primeros meses de vida. Javier Andrés, fundador de Ticketea, recomienda tener en cuenta tu sueldo dentro del plan financiero que traces para tu negocio e incluirlo como una partida más a la hora de captar inversores: “Lo ideal es recaudar lo suficiente para vivir 18 meses con cero euros de ingresos”.
  • La segunda: ponerte un sueldo muy elevado puede ser un lastre a la hora de captar inversores. Sé realista y olvídate del mito de que un empresario es un señor con trajes de sastre que conduce un coche de 300 caballos y tiene un yate amarrado en el puerto de Marbella. Tu salario va a ser un coste para tu empresa. Y cuantos más altos sean los costes iniciales, más tardarás en alcanzar el punto de equilibrio a partir del cual dejes de pagar ese crédito inicial que pediste y tus ingresos se transformen en beneficios. Además, puede que a ese inversor privado al que quieres convencer para que ponga su dinero en tu negocio no le guste tener que esperar 24 meses, en lugar de 15, para obtener su parte del pastel. Así lo ve François Derbaix, fundador de Toprural: “Estuve con un sueldo de 500 euros mensuales durante los dos primeros años, lo que nos permitió llegar bastante pronto a la rentabilidad (menos de 2 años), buscar una financiación externa bastante reducida y quedarme, junto con mi grupo familiar, con una participación de más del 60% de la empresa”. Recientemente Derbaix ha vendido su compañía por 14 millones de euros.
  • La tercera: no olvides que tu participación en la empresa también es una fuente de ingresos. Si vas a partir con un sueldo muy bajo (aunque no tanto como para estar más preocupado por el contenido de tu nevera que por tu empresa), piensa en la manera de asegurarte una parte de los ingresos futuros que genere tu negocio. Puedes reservarte un dividendo a final de año, un paquete de stock options o una cláusula que te garantice un porcentaje de la propiedad de la empresa ante la entrada de nuevos socios financieros.

Todas estas recomendaciones constituyen una guía de aspectos que es preciso tener en cuenta a la hora de fijarse un sueldo como emprendedor. Pero la realidad y la experiencia nos dice que cada caso tiene su propia circunstancia y es preciso evaluar y analizar la situación particular en la que se encuentra el emprendedor y su empresa. De ahí que en Contygo apostemos por un modelo de asesoramiento a medida, con tutorías personalizadas.

Emprendedores en bicicleta; o cómo aprender a gestionar un negocio viendo el Tour de Francia

¿Qué tienen en común un emprendedor y un ciclista? A simple vista puede que cueste relacionar ambos términos, pero lo cierto es que existe toda una serie de paralelismos entre el ciclismo y el mundo de los negocios que van más allá de los clásicos conceptos de trabajo en equipo o espíritu de superación a los que siempre se alude cuando se habla de la relación entre deporte y empresa. Al fin y al cabo, una prueba ciclista por etapas, como pueden ser el Tour de Francia o la Vuelta a España, no son más que el escenario sobre el que poner en práctica una planificación de estrategias para conseguir un objetivo, al igual que sucede con las empresas que toman la salida en el mercado. Y, por raro que pueda resultar, viendo una de estas pruebas desde el sofá se pueden aprender valiosas lecciones que aplicar a la hora de emprender un negocio.

1- No pedalear no es una opción. Es la regla más simple y, sin embargo, uno de los primeros fallos que cometen muchas empresas. Los ciclistas no siempre se encuentran con etapas tranquilas, llanas y sin grandes sobresaltos. De vez en cuando deben enfrentarse a duros puertos de montaña de gran exigencia. ¿Y qué es lo que hacen? Pues seleccionar el ritmo de pedaleo que mejor se adapte a la situación y seguir dando pedales. Dejar de pedalear supone bajarse de la bicicleta y abandonar la carrera. Eso es lo que les pasó a muchas pymes en 2011, que ante las dificultades económicas de la crisis decidieron dejar de dar pedales y limitarse únicamente a “sobrevivir”, en lugar de buscar quien les ayudara a diseñar una estrategia con la que superar el puerto de montaña.

2- Ganar la etapa prólogo es un éxito efímero. ¿Recuerdan algún ganador del Tour de Francia que se hubiera impuesto también en la etapa prólogo? Pues con los negocios sucede lo mismo. A menudo existen muchas prisas por ser el primero en sacar un determinado producto al mercado creyendo que así se tendrá ventaja sobre la competencia, sin analizar antes si ese mercado es una carrera de un solo día, como la Milán-San Remo, o una larga prueba por etapas. Facebook no fue la primera red social que apareció en Internet y Apple tampoco inventó un dispositivo nuevo con el lanzamiento del iPad. Sin embargo, supieron aprovechar su momento.

3- No todos los ciclistas pueden ganar el Tour. Dicho de otra forma: no todas las empresas pueden ser líderes de sus respectivos mercados. Pero eso no significa que el éxito sólo consista en vestir el maillot amarillo al término de la carrera. Hay ciclistas que, en función de sus condiciones y habilidades, centran sus objetivos en otros logros, como ganar el mayor número de etapas al sprint, coronarse como líder en la clasificación de la Montaña o acumular metas volantes. Examinando las habilidades y potencialidades de tu empresa quizás descubras que puedes ser el mejor escalador de tu sector.

4- Sin un equipo de gregarios no hay éxito. No aprovechar las sinergias ni rodearse del equipo adecuado de colaboradores es uno de los errores que cometen muchos emprendedores. Quizás olvidan que un ciclista no puede ganar un Tour de Francia corriendo en solitario, sino que necesita el equipo de gregarios adecuado que le ayude en las etapas más duras, que neutralice los ataques de los rivales en las escapadas, que lleve el ritmo de carrera cuando el jefe de filas luce el maillot amarillo y, en definitiva, que sean un apoyo constante para solucionar las carencias del líder.

5- Hay que saber cuándo es el momento de atacar. Para ganar una carrera ciclista en algún momento es preciso marcharse del pelotón y lanzar un ataque. Pero elegir el momento adecuado no es fácil. ¿Ataco en cuanto tenga ocasión? ¿Lo hago en la subida del primer puerto? ¿En la bajada del último? ¿En la recta final o a 10 kilómetros de la meta? Por eso contar con una buena estrategia de carrera, o un plan de negocio que tenga en cuenta las adversidades y fortalezas que vamos a encontrarnos en la ruta, es vital.

En suma, participar en una prueba ciclista de gran exigencia guarda muchas similitudes con la puesta en marcha de un negocio. Exige una preparación, un conocimientos de cuáles son nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades. Obliga a vigilar en todo momento a la competencia y también a rodearse de un equipo de colaboradores a la altura de nuestros objetivos. Y todo esto no puede hacerse sin una planificación previa ni apoyos.