Que Apple y Google han hecho fortuna con sus tiendas de aplicaciones para dispositivos móviles es algo que está fuera de dudas. La App Store de la compañía de la manzana alcanzó en marzo su descarga número 25.000 millones y, en el caso de Google y sus aplicaciones para Android, las últimas cifras hablan de 15.000 millones de descargas desde su Play Store. Pero lo más sorprendente del asunto es el modelo de negocio con el que los dos han alcanzado estos números, que podríamos resumirlo en la máxima “que lo haga otro”. Y es que ésta ha sido la clave del éxito de los dos gigantes de la industria de las telecomunicaciones, y una de las mejores lecciones que cualquier emprendedor puede aplicar a su empresa. ¿Para qué vas a perder tiempo y dinero invirtiendo en desarrollar un producto si hay otros que pueden hacerlo por ti?
Apple y Google podrían haber reclutado a miles de programadores informáticos por todo el mundo que se encargaran de lanzar aplicaciones para sus dispositivos. Pero, ¿por qué hacerlo cuando puedes tener acceso a todos los programadores del mundo sin ningún coste adicional? Y eso es lo que se propusieron: aprovechar el talento externo para permitir que cualquier persona fuera capaz de crear y poner a la venta su propia aplicación, con un reparto de los beneficios generados para ambas partes. En otra palabras, lo que han conseguido es transformar a sus clientes en proveedores de sus mismos productos y servicios.
Amazon también es otro de los ejemplos de cómo tus clientes pueden ser tus mejores proveedores. Este gigante de las ventas online cuenta con el mayor catálogo de libros electrónicos del mundo, pero no tiene un solo escritor en nómina y tampoco le preocupan las negociaciones con las grandes editoriales. Lo que hace es permitir que cualquier persona que desee publicar un libro pueda ponerlo a la venta en la propia tienda de Amazon al precio que estime oportuno. Bueno, en realidad la clave de su éxito está en que cualquier comerciante puede distribuir y vender sus productos a través de la plataforma de Amazon. ¿Por qué iba a preocuparse esta compañía de adquirir artículos para su venta si hay otros que pueden hacer ese trabajo? En el siguiente video se explica en qué consiste exactamente este modelo de negocio:
Vale, y ahora te preguntarás: “Estas empresas son grandes compañías mundiales, ¿cómo voy a hacer yo lo mismo en un pequeño negocio?”. Lo que tienes que pensar es para qué tipo de producto o servicio querría cualquier usuario, proveedor o cliente participar en su proceso de producción y venta y qué beneficios obtendría cada parte. Hay quien ya lo está haciendo, desde una empresa familiar de tapizados de sofás a un estudio fotográfico que vende las imágenes que sus propios clientes mandan a su catálogo. O también puedes montar una tienda de camisetas online a través de la cual cualquiera pueda mandar un diseño y poner a la venta su propia colección. Y si esto no termina de convencerte, ten en cuenta que la empresa que ha recibido el premio al producto más innovador en la última edición de los E-commerce Awards 2012, seguía un modelo de negocio muy similar. En su caso, facilita que cualquier persona pueda publicar un evento y vender entradas para el mismo, ya sea una fiesta de empresa o un cumpleaños familiar.

