Si tu empresa se dedica a la fabricación de tornillos, quizás no te interese mantener un networking fluido con una compañía que comercializa fragancias. A fin de cuentas, lo tuyo son churras y lo suyo merinas. ¿Por qué mezclarlas? Sin embargo la realidad demuestra que nunca hay que subestimar las posibilidades de negocio que ofrecen las alianzas y relaciones de todo tipo, ya sea con proveedores, competidores y protagonistas de tu mismo sector, o con empresas que nada tienen que ver con él. Utilizando el ejemplo de los tornillos y las colonias, puede que llegado el día a ti te interese sacar un nuevo producto que te diferencia de la competencia y a ellos una nueva línea de negocio. Y entonces desarrolléis juntos la forma de comercializar tornillos con fragancia de rosas. Evidentemente éste es un ejemplo extremo, pero puede que en el futuro a la gente le de por los instrumentos mecánicos aromatizados y te conviertas en el rey de este segmento.
Hay empresarios que consideran las relaciones con otras compañías como una mera herramienta comercial. Si se necesita para tener un proveedor más barato, se contacta con ellos. Si no va a aportar ningún beneficio contable, se descarta. Si piensas así, te estás perdiendo la posibilidad de detectar nuevas oportunidades de negocio y generar sinergias que enriquezcan tu empresa. Mezclar churras con merinas funciona, y existen en el mercado ejemplos de ello.
Reinventando el vermú
Uno de los ejemplos más representativos de esta estrategia es el del famoso Chispazo de Martini y Coca-Cola. España gusta mucho tomar el vermú, pero resulta que quien pide un Martini para disfrutar del aperitivo no pide una Coca-Cola. Y viceversa. En principio las dos marcas parecen competidoras. ¿Quién les iba a decir que aunando esfuerzos crearían un nuevo producto que podría beneficiar a ambos? De paso han conseguido lanzar al mercado un elemento con el que poder competir con el vino y la cerveza a la hora del aperitivo. Por separado seguro que les habría resultado más difícil.
Nenuco para la habitación de los niños
Otro ejemplo: Air Wick fabrica ambientadores para el hogar. A la gente le gusta que su casa huela bien. Pero resulta que también hay mucha gente a la que le gusta el aroma de la colonia Nenuco. ¿Y si se pudiera vender un ambientador que dispensara este aroma? Air Wick podría crear un departamento de I+D para desarrollar nuevas fragancias que imitasen el olor de Nenuco. Y Nenuco también podría crear una división dedicada a la fabricación de ambientadores de hogar. Pero a ambos les sale más barato, rápido y rentable mezclar sus respectivas churras con sus merinas y comercializar de forma conjunta un ambientador con fragancia a Nenuco que satisfaga ambas demandas.
Aunque tu mercado actual sea el de las churras, y no quieras saber nada de las merinas, nunca desaproveches el potencial que el networking puede proporcionarte para contactar con otros pastores, rebaños y compradores de lana con los que crear sinergias y descubrir nuevas oportunidades de negocio.




